Cuatro Generaciones Dedicadas al Vino

Los orígenes de la vocación vitivinícola de la familia Vivanco se remontan al año 1915 cuando, en el barrio de las bodegas del pueblo de Alberite, La Rioja, Pedro Vivanco González comenzó a elaborar vinos para consumo familiar procedentes de sus viñedos. En 1940 adquirió una pequeña bodega comercial en el mismo pueblo. Una curiosa leyenda remataba la puerta de aquel calado: “El que pase y tenga sed, estando la puerta abierta que entre a beber”.

 

El hijo de Pedro Vivanco, Santiago, creó, junto con su mujer Felisa Paracuellos, otra bodega en pleno Casco Antiguo de Logroño en la cual se embotellaba y vendía el vino elaborado en el pueblo. Allí se forjó de forma definitiva la relación de esta familia riojana con el mundo de la vitivinicultura.

 

En 1946 nació Pedro Vivanco Paracuellos, quien se familiarizó desde su más tierna infancia con el negocio familiar al que se dedicó en cuerpo y alma.

 

Realizó sus estudios en la Escuela de Enología de Requena, donde profundizó aún más en el conocimiento de las variedades, suelos y características diferenciales de la vitivinicultura, tanto riojana como del resto de España. Comprando y vendiendo vino, recorrió todos los pueblos de La Rioja y los de las provincias limítrofes, hasta convertirse en uno de los bodegueros más conocidos de la región.

 

Paralelamente a su intensa actividad comercial, surgió en Pedro Vivanco una de sus más claras manifestaciones de amor al vino que, con los años, resultaría clave para comprender los proyectos y logros de Dinastía Vivanco: una inquietud por buscar y coleccionar toda suerte de objetos relacionados con el vino, desde libros hasta prensas, pasando por sacacorchos, piezas etnográficas o decorativas, etc.

 

Pedro Vivanco se casó con Angélica Sáenz, hija de una familia de cosecheros de Alberite, quien supo enraizar aún más profundamente la familia con el vino y complementar el espíritu coleccionista de Pedro con su talento artístico como pintora.

 

En 1985 compró unos magníficos terrenos en Briones, una de las zonas vitivinícolas más importantes de la Rioja Alta. Allí inició en 1990 la construcción de su proyecto más ambicioso: “Bodegas Dinastía Vivanco”. Ya entonces planteó a su familia la conveniencia de hacer, junto a la bodega, un Museo de la Cultura del Vino en el que exponer las colecciones que había ido adquiriendo a lo largo del tiempo para que estudiosos e investigadores dispusieran de un centro adecuado donde llevar a cabo sus trabajos y en el que las personas menos expertas pudiesen descubrir tan interesante mundo.

 

Pedro Vivanco tiene dos hijos: Santiago y Rafael. Ellos son los protagonistas de la cuarta generación de esta familia bodeguera y en ellos residen las responsabilidades de desarrollo de los proyectos de futuro de la familia.

 

Santiago Vivanco nació en Logroño en 1973. Licenciado en Derecho y máster en Dirección y Administración de Empresas; su incorporación al negocio familiar ha supuesto un reto de modernización de la gestión orientada hacia la excelencia en la calidad. Su afición desde muy joven a la literatura y a la arqueología, ha marcado su trayectoria profesional y ha llevado a enriquecer la colección familiar con la adquisición de piezas arqueológicas de diferentes culturas: mosaicos romanos, estelas egipcias, vasos griegos, etc. Su dedicación al proyecto museológico es fundamental para la consecución de los objetivos de la familia Vivanco.

 

Rafael Vivanco nació en Logroño en 1975. Ingeniero Agrónomo y máster en Dirección y Administración de Empresas, compaginó sus estudios con el trabajo en la bodega, implantó nuevas tecnologías y modernizó las instalaciones operativas. Posteriormente se licenció en la Facultad de Enología de Burdeos, trabajó y se relacionó con bodegueros de la zona. Sus viajes por regiones vitivinícolas de otros países, y el conocimiento de los estilos y las formas de elaborar foráneas, le permitieron valorar con juicio, aún más favorable, las bondades de los vinos riojanos.  

Su proyecto inmediato es seleccionar lo mejor de los viñedos de la familia para crear grandes vinos de Rioja que sean bandera de Bodegas Dinastía Vivanco.