La Bodega

La esmerada selección de uvas de cada viñedo, el control de su fermentación individualizada y una larga maceración, aplicando la más moderna tecnología enológica, suponen el conocimiento de un arte heredado por tradición familiar que se refleja en un especial amor al vino.

 

En la penumbra de la bodega, en tinos y barricas de roble francés y americano, descansa solamente el vino de las mejores añadas, adquiriendo los matices de la madera y resaltando los que le son propios al vino. Alcanzado su mejor momento, se embotella y permanece en durmientes hasta su óptimo afinamiento y redondeo.

 

El resultado es un vino con auténtica expresión del carácter de los diferentes pagos, cualidad ésta que lo hace inimitablemente personal, complejo y elegante en sensaciones.

 

El espíritu vitivinícola y pionero de la familia se ve reflejado, además de en sus vinos, en la experimentación e investigación sobre diferentes métodos de cultivo y de elaboración, en la utilización de variedades minoritarias o en la crianza en roble de diversas procedencias.